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Este
calentador, con patente de 1913, se instalaba al lado de un tanque
de acumulación,
con plomería
arriba y bajo. Cuando quería
agua caliente, abria
el gas y lo encendia
con un fósforo.
Agua
calentada fluia
por convección
encima del tanque, tirando el agua fría
al fondo. Agua caliente llenaba
el tanque de acumulación
de encima al fondo. Se sentia el tanque
a mano. Cuando bastante estaba caliente, se cortaba
el gas y se bañaba
o se lavaba los platos o cualquier otra cosa.
No
habia utensilios de seguridad, al principio, con calentadores como
ese. Era comun para la gente olvidar que el calentador operaba.
¡Tendría
un recordatorio cuando el vapor venía
del grifo o el tanque se detonaba!
Una
ventaja de este diseño,
opuesto a los calentadores modernos, es que no hay un tubo de salida
de humos en el tanque, asi no había
mucha perdida de calor cuando el tanque operaba. Uno de los mas
modernos calentadores hechos recientemente, el Marathon, usa este
diseño.
Otra ventaja era que era fácil
reemplazar solamente la parte que se rompió.
Si había
una gotera en el tanque, se reemplazaba solamente el tanque, quedando
el calentador. Intentelo con un calentador moderno.
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